Homilía Dominical

II Domingo de Pascua Tiempo Ordinario A

-II DOMINGO DE PASCUA O DE LA DIVINA MISERICORDIA-

14 de Marzo 2020
II Domingo de Pascua Tiempo Ordinario A
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Reflexión del Padre Franz:  

https://www.youtube.com/watch?v=0-z4AdbUwAg

 Daniel Jay Millman (Febrero 22, 1946) es un escritor, motivador, atleta y profesor universitario norteamericano. Millman escribió:

“La fe significa vivir con incertidumbre,

sintiendo el camino a través de la vida,

dejando que tu corazón te guíe

como una linterna en la oscuridad”.

 

Este evangelio de Juan tiende a polarizar nuestra atención en Tomás y su duda fundamental: “si no veo, no creo”. Para algunos resulta incómoda la postura de Tomás, parece un acto de arrogancia frente a la aceptación unánime del resto de los apóstoles.

 

Pero, si lo vemos en profundidad, la duda de Tomás, es Buena Noticia para nosotros hoy, pues puede contribuir a sostener la debilidad de nuestra fe y evitar que nos ahoguemos en ese mar de dudas que tan frecuentemente toca nuestros dogmas de fe.

 

El pluralismo de nuestra sociedad favorece el cuestionamiento de nuestras dudas.

 

A veces, nos lamentamos que la televisión o la prensa critiquen nuestros dogmas, el boato de la iglesia y lo hagan amarillismo o tema de hilaridad, despertando las sospechas que tenemos asignaturas pendientes por aprobar como católicos.

 

 

Frente a esta pandemia la salud mental del planeta se va afectando y en su orden va alterando la salud espiritual.

 

Confusión y duda; falta de fe, ver para creer; no importa que digan los científicos, los gobiernos, la OMS, parece que todos respondemos en coro “ver para creer”.

 

Desde el interior de la iglesia, desde los más grandes pensadores y líderes espirituales y religiosos hay una invitación contundente a la oración, a desechar nuestras dudas, a confiar que estamos en las manos de Dios y solo Él está a cargo. Pero… como Tomás seguimos gritando “ver para creer”.

 

 

El racionalismo, en su intento de reducir el hombre a la razón, ha concluido por deshumanizar al hombre y la sociedad.

 

Si queremos una sociedad más humanitaria, un mundo más solidario, tenemos que empezar por restituir al hombre su verdadera dimensión.

 

La capacidad racional es básica, pero también la fe es una actividad profundamente humana.

 

Para ser racionales necesitamos confiar en nosotros mismos, en nuestra capacidad de ir al encuentro de la realidad que se nos ofrece.

 

Pero necesitamos creer, confiar en el otro, para salir de nosotros mismos, del egoísmo; para salir al encuentro de todos los otros, de ese prójimo que es Dios.

 

Cuando no hay fe en Dios, cualquier banalidad puede llegar a ser Dios resultando la idolatría del progreso, del dinero, de la tecnología de punta, etc., sacrificando la vida de pueblos.

 

“Dichosos los que crean sin haber visto”: Las palabras de Jesús, son el anuncio y la dicha que se nos promete a todos los que no hemos visto al Señor, pero creemos en Él y lo anunciamos.

 

Tomás pudo exigir ver y tocar al Señor. Y Jesús accedió. Pero nosotros creemos por el testimonio de los que vieron al Señor; esa es nuestra dicha, aunque no nuestra ventaja.

 

 

En la praxis, en la vida, es donde pueden disolverse todas las dudas de la fe. Si la fe no es más que la formulación intelectual de lo que creemos, dicha formulación presenta siempre matices discutibles. Pero la fe es mucho más, es una novedad radical. Más que un proceso cognoscitivo, que se apoye en pruebas o razones, es una nueva vida, una nueva manera de vivir.

 

Y hoy, en medio de esta pandemia, Jesús nos anuncia un mundo nuevo, una forma distinta de convivencia en la tierra, una nueva historia de la humanidad está comenzando ahora mismo.

 

Jesús sigue hablando del reino, nos sigue invitando a creer sin ver.

 

 

Akos Vanek, fue campeón mundial de triatlón en 2014 y es un atleta consumado en esa disciplina, en la que ha acumulado muchas medallas olímpicas.

 Explica que su esfuerzo en el mundo del deporte le ha permitido construir una serie de virtudes que le sirven en otros campos de la vida: perseverancia, humildad y respeto, que le han sido muy útiles en su relación con Dios.

 Trabaja como paramédico en una ambulancia trasladando enfermos de coronavirus.

 En una entrevista por YouTube aseguró: “El ambiente de las ambulancias es bastante religioso. Nadie tiene escrito en la frente que es religioso, pero aquí es necesario. Esta profesión la elige gente que cree”. “Sabes que tienes un llamado, sabes que Dios te puso aquí”.

 Nacido en 1984, durante 22 años se volcó en el triatlón y el deporte. Recientemente lo dejó, porque dice que Dios le llamó a trabajar en la ambulancia y con los enfermos. Se sumó al servicio de urgencias hace medio año. Trabaja en turnos de día y de noche, ayuda a reanimar a personas al borde de la muerte y administra pruebas del coronavirus. El Domingo de Pascua Hungría acumulaba un total de 1.400 infecciones y un centenar de muertos.

 Vanek soñaba bautizarse católico en Pascua, pero el coronavirus obligó a cerrar las iglesias. Logró una excepción: los franciscanos en Budapest, lograron permiso para bautizarlo en una iglesia vacía, durante la Vigilia Pascual. Acudió con su traje de paramédico, como un símbolo visual poderoso: el agua del bautismo también da vida nueva, vida eterna, a los que luchan por salvar vidas.

 “El bautizo fue muy especial: estaba yo solo en la iglesia y en la oscuridad venían los curas, los veías con velas en las manos. No había nadie más que nosotros, la iglesia resonaba por el vacío. Me sentí como un elegido, fue todo un honor estar allí y tener esa liturgia”.

 Explica que tanto él como muchos compañeros en el oficio rezan mientras realizan sus tareas. A veces ve que son los parientes de los enfermos graves o terminales los que necesitan ver que se reza. “He hablado de esto con algún cura y me dijo que les puedo decir un Padrenuestro. Los enfermos son muy agradecidos. Cuando llegamos al hospital recibo muchas miradas que reconfortan. Una vez una señora me dibujó una cruz en la frente”, explica.

 La diócesis de Budapest difundió un comunicado explicando que este bautismo responde al postulando del Papa sobre los sanitarios que se arriesgan como “santos de la puerta de al lado”.

 Para esta época de duda e incertidumbre Akos Vanek nos anima a “volverse hacia la fe y orar con esperanza en el futuro. A no olvidar el sentido del  humor en estos momentos dramáticos. Un chiste ayuda a sobrellevar la situación”, asegura.

 

Fuente: https://www.religionenlibertad.com/europa/996523312/Campeon-mundial-de-triatlon-y-paramedico-contra-el-coronavirus-se-bautiza-en-una-iglesia-vacia.html

 

 

Que así sea,

 

Franz Monroy C.,

Párroco

 

Fuente: https://www.religionenlibertad.com/vida_familia/323781223/Es-tiempo-favorable-10-ideas-para-familias-catolicas-recluidas-en-casa-por-el--coronavirus.html

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